Unos días de descanso en Albacete, en casa de mis padres, haciendo de canguro de su/mi perro, un pastor catalán peludo, bonachón y muy listo y también bastante mimado. Viven en el campo, a 15 minutos andando, por caminos rodeados de campos de trigo, del monte mas cercano. Una gozada, para unos días, claro, porque soy urbanita y me gusta tener el campo cerca, pero eso de vivir en el... como que me costaría. En fin... Tardes borrascosas recorriendo esos caminos con mi/su perro, con las espigas arqueándose al ritmo del viento, qué mas puedo pedir.

La Felipa (Albacete) Mayo 2008